miércoles, 28 de enero de 2026

El Hombre necesita un salvador, necesita El Salvador

 

El hombre necesita un salvador, necesita El Salvador

El hombre, es decir el ser humano, ha caído en una sima en un pozo, a consecuencias de la caída, ha quedado ciego, con una ceguera muy particular no puede de ver dónde está el bien, ve el bien sesgadamente y lo confunde, con sus apetencias, quedo también paralitico, no puede salir del pozo, de la sima, por si mismo no puede llegar a Dios, necesita que alguien de su especie, lo salve

Necesita un salvador

Pero no vale cualquiera, nadie como él puede salvarlo, pues es toda la especie humana la que cayó en el pozo, sin embargo ha de ser un miembro de esta especie. El hombre necesita al Salvador, necesita que Dios se haga hombre, se haga uno más de la especie humana para que lo salve, el hombre, necesita a Jesús, el Verbo encarnado

No hay otro Salvador. Que EL Hijo de Dios y de María de Nazaret, muerto y resucitado por cada uno

Olvídense pues de todo lo que no sea eso, o no lleve a Jesús, olviden los mensajes tontos, que presentan un dios que nada tiene que ver con el Dios de Jesús

Sólo un Salvador Jesús

Servicio de Caridad

 

BENEDICTO XVI Motu Proprio sobre el SERVICIO DE LA CARIDAD

Proemio

«La naturaleza íntima de la Iglesia se expresa en una triple tarea: anuncio de la Palabra de Dios (kerygma-martyria), celebración de los Sacramentos (leiturgia) y servicio de la caridad (diakonia). Son tareas que se implican mutuamente y no pueden separarse una de otra» (Carta enc. Deus caritas est, 25).

El servicio de la caridad es también una dimensión constitutiva de la misión de la Iglesia y expresión irrenunciable de su propia esencia (cf. ibíd.); todos los fieles tienen el derecho y el deber de implicarse personalmente para vivir el mandamiento nuevo que Cristo nos dejó (cf. Jn 15, 12), brindando al hombre contemporáneo no sólo sustento material, sino también sosiego y cuidado del alma (cf. Carta enc. Deus caritas est, 28). Asimismo, la Iglesia está llamada a ejercer la diakonia de la caridad en su dimensión comunitaria, desde las pequeñas comunidades locales a las Iglesias particulares, hasta abarcar a la Iglesia universal; por eso, necesita también «una organización, como presupuesto para un servicio comunitario ordenado» (cf. ibíd., 20), una organización que a su vez se articula mediante expresiones institucionales.

A propósito de esta diakonia de la caridad, en la Carta encíclica Deus caritas est señalé que «es propio de la estructura episcopal de la Iglesia que los Obispos, como sucesores de los Apóstoles, tengan en las Iglesias particulares la primera responsabilidad de cumplir» el servicio de la caridad (n. 32), y observaba que «el Código de Derecho Canónico, en los cánones relativos al ministerio episcopal, no habla expresamente de la caridad como un ámbito específico de la actividad episcopal» (ibíd.). Aunque «el Directorio para el ministerio pastoral de los Obispos ha profundizado más concretamente el deber de la caridad como cometido intrínseco de toda la Iglesia y del Obispo en su diócesis» (ibíd.), en cualquier caso era necesario colmar dicha laguna normativa a fin de expresar adecuadamente, en el ordenamiento canónico, el carácter esencial del servicio de la Caridad en la Iglesia y su relación constitutiva con el ministerio episcopal, trazando los perfiles jurídicos que conlleva este servicio en la Iglesia, especialmente si se presta de manera organizada y con el sostén explícito de los Pastores.

Desde esta perspectiva, por tanto, con el presente Motu proprio deseo proporcionar un marco normativo orgánico que sirva para ordenar mejor, en líneas generales, las distintas formas eclesiales organizadas del servicio de la caridad, que está estrechamente vinculada a la naturaleza diaconal de la Iglesia y del ministerio episcopal.

Se ha de tener muy presente que «la actuación práctica resulta insuficiente si en ella no se puede percibir el amor por el hombre, un amor que se alimenta en el encuentro con Cristo» (ibíd., 34). Por tanto, en la actividad caritativa, las numerosas organizaciones católicas no deben limitarse a una mera recogida o distribución de fondos, sino que deben prestar siempre especial atención a la persona que se encuentra en situación de necesidad y llevar a cabo asimismo una preciosa función pedagógica en la comunidad cristiana, favoreciendo la educación a la solidaridad, al respeto y al amor según la lógica del Evangelio de Cristo. En efecto, en todos sus ámbitos, la actividad caritativa de la Iglesia debe evitar el riesgo de diluirse en una organización asistencial genérica, convirtiéndose simplemente en una de sus variantes (cf. ibíd., 31).

Las iniciativas organizadas que promueven los fieles en el sector de la caridad en distintos lugares son muy diferentes entre ellas y requieren una gestión apropiada. De modo particular, se ha desarrollado en el ámbito parroquial, diocesano, nacional e internacional la actividad de la «Caritas», institución promovida por la Jerarquía eclesiástica, que se ha ganado justamente el aprecio y la confianza de los fieles y de muchas otras personas en todo el mundo por el generoso y coherente testimonio de fe, así como por la concreción a la hora de responder a las peticiones de las personas necesitadas. Junto a esta amplia iniciativa, sostenida oficialmente por la autoridad de la Iglesia, han surgido en diferentes lugares otras múltiples iniciativas, que nacen del libre compromiso de los fieles que quieren contribuir de diferentes maneras con su esfuerzo a testimoniar concretamente la caridad para con las personas necesitadas. Tanto unas como otras son iniciativas distintas en cuanto al origen y al régimen jurídico, aunque expresan igualmente sensibilidad y deseo de responder a una misma llamada.

La Iglesia, en cuanto institución, no puede ser ajena a las iniciativas que se promueven de modo organizado y son libre expresión de la solicitud de los bautizados por las personas y los pueblos necesitados. Por esto, los Pastores deben acogerlas siempre como manifestación de la participación de todos en la misión de la Iglesia, respetando las características y la autonomía de gobierno que, según su naturaleza, competen a cada una de ellas como manifestación de la libertad de los bautizados.

Junto a ellas, la autoridad eclesiástica ha promovido por iniciativa propia obras específicas, a través de las cuales provee institucionalmente a encauzar las donaciones de los fieles, según formas jurídicas y operativas adecuadas que permitan llegar a resolver con más eficacia las necesidades concretas.

Sin embargo, en la medida en que dichas actividades las promueva la propia Jerarquía, o cuenten explícitamente con el apoyo de la autoridad de los Pastores, es preciso garantizar que su gestión se lleve a cabo de acuerdo con las exigencias de las enseñanzas de la Iglesia y con las intenciones de los fieles y que respeten asimismo las normas legítimas emanadas por la autoridad civil. Frente a estas exigencias, era necesario determinar en el derecho de la Iglesia algunas normas esenciales, inspiradas en los criterios generales de la disciplina canónica, que explicitaran en este sector de actividades las responsabilidades jurídicas que asumen en esta materia los diversos sujetos implicados, delineando en particular la posición de autoridad y de coordinación que corresponde en esto al Obispo diocesano. Dichas normas, sin embargo, debían tener una amplitud suficiente para comprender la apreciable variedad de instituciones de inspiración católica que, en cuanto tales, actúan en este sector, tanto las que nacieron por impulso de la Jerarquía, como las que surgieron por iniciativa directa de los fieles, y que los Pastores del lugar acogieron y alentaron. Si bien era necesario establecer normas al respecto, era preciso a su vez tener en cuenta cuanto requiere la justicia y la responsabilidad que los Pastores asumen frente a los fieles, respetando la legítima autonomía de cada ente.

Parte dispositiva

Por consiguiente, a propuesta del Emmo. Presidente del Consejo Pontificio «Cor Unum», tras haber escuchado el parecer del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, establezco y decreto lo siguiente:

Art. 1. - § 1. Los fieles tienen el derecho de asociarse y de instituir organismos que lleven a cabo servicios específicos de caridad, especialmente en favor de los pobres y los que sufren. En la medida en que estén vinculados al servicio de caridad de los Pastores de la Iglesia y/o por ese motivo quieran valerse de la contribución de los fieles, deben someter sus Estatutos a la aprobación de la autoridad eclesiástica competente y observar las normas que siguen.

§ 2. En los mismos términos, también es derecho de los fieles constituir fundaciones para financiar iniciativas caritativas concretas, según las normas de los cánones 1303 CIC y 1047 CCEO. Si este tipo de fundaciones respondiese a las características indicadas en el § 1 se observarán asimismo, congrua congruis referendo, las disposiciones de la presente ley.

§ 3. Además de observar la legislación canónica, las iniciativas colectivas de caridad a las cuales hace referencia el presente Motu Proprio deben seguir en su actividad los principios católicos, y no pueden aceptar compromisos que en cierta medida puedan condicionar la observancia de dichos principios.

§ 4. Los organismos y las fundaciones que promueven con fines de caridad los Institutos de vida consagrada y Sociedades de vida apostólica están sujetos a la observancia de las presentes normas y deben seguir cuanto establecido en los cánones 312 § 2 CIC y 575 § 2 CCEO.

Art. 2. - § 1. En los Estatutos de cada organismo caritativo a los que hace referencia el artículo anterior, además de los cargos institucionales y las estructuras de gobierno según el can. 95 § 1 CIC, también se expresarán los principios inspiradores y las finalidades de la iniciativa, las modalidades de gestión de los fondos, el perfil de los propios agentes, así como las relaciones y las informaciones que han de presentar a la autoridad eclesiástica competente.

§ 2. Un organismo caritativo puede usar la denominación de «católico» sólo con el consentimiento escrito de la autoridad competente, como se indica en el can. 300 CIC.

§ 3. Los organismos con finalidad caritativa que promueven los fieles pueden tener un Asistente eclesiástico nombrado con arreglo a los Estatutos, conformemente a los cánones 324 § 2 y 317 CIC.

§ 4. Al mismo tiempo, la autoridad eclesiástica deberá tener presente el deber de regular el ejercicio de los derechos de los fieles a tenor de los cánones 223 § 2 CIC y 26 § 3 CCEO, con el fin de evitar el multiplicarse de las iniciativas de servicio de caridad en detrimento de la operatividad y la eficacia respecto a las finalidades que se proponen.

Art. 3.- § 1. A efectos de los artículos anteriores, se entiende por autoridad competente, en los respectivos niveles, la que se indica en los cánones 312 CIC y 575 CCEO.

§ 2. Si se trata de organismos no aprobados en el ámbito nacional, aunque trabajen en varias diócesis, se entiende por autoridad competente el Obispo diocesano del lugar en el cual se encuentre la sede principal de dicho ente. En cualquier caso, la organización tiene el deber de informar a los Obispos de las demás diócesis en las cuales lleva a cabo su labor, y de respetar sus indicaciones en relación a las actividades de las distintas entidades caritativas presentes en la diócesis.

Art. 4. - § 1. El Obispo diocesano (cf. can. 134 § 3 CIC y can. 987 CCEO) ejerce su solicitud pastoral por el servicio de la caridad en la Iglesia particular que tiene encomendada como Pastor, guía y primer responsable de ese servicio.

§ 2. El Obispo diocesano favorece y sostiene iniciativas y obras de servicio al prójimo en su Iglesia particular, y suscita en los fieles el fervor de la caridad laboriosa como expresión de vida cristiana y de participación en la misión de la Iglesia, como se señala en los cánones 215 y 222 CIC y 25 y 18 CCEO.

§ 3. Corresponde al respectivo Obispo diocesano vigilar a fin de que en la actividad y la gestión de estos organismos se observen siempre las normas del derecho universal y particular de la Iglesia, así como las voluntades de los fieles que hayan hecho donaciones o dejado herencias para estas finalidades específicas (cf. cánones 1300 CIC y 1044 CCEO).

Art. 5. - El Obispo diocesano debe asegurar a la Iglesia el derecho de ejercer el servicio de la caridad, y cuidar de que los fieles y las instituciones bajo su vigilancia observen la legislación civil legítima en materia.

Art. 6. – Es tarea del Obispo diocesano, como indican los cánones 394 § 1 CIC y 203 § 1 CCEO, coordinar en su circunscripción las diversas obras de servicio de caridad, tanto las que promueve la Jerarquía misma, como las que responden a la iniciativa de los fieles, respetando la autonomía que les fuese otorgada conformemente a los Estatutos de cada una. En particular, vele para que sus actividades mantengan vivo el espíritu evangélico.

Art. 7. - § 1. Las entidades a las que hace referencia el art. 1 § 1 deben seleccionar a sus agentes entre personas que compartan, o al menos respeten, la identidad católica de estas obras.

§ 2. Con el fin de garantizar el testimonio evangélico en el servicio de la caridad, el Obispo diocesano debe velar para que quienes trabajan en la pastoral caritativa de la Iglesia, además de la debida competencia profesional, den ejemplo de vida cristiana y prueba de una formación del corazón que testimonie una fe que actúa por la caridad. Con este objetivo, provea a su formación también en ámbito teológico y pastoral, con específicos curricula concertados con los directivos de los varios organismos y con propuestas adecuadas de vida espiritual.

Art. 8. – Donde fuese necesario por número y variedad de iniciativas, el Obispo diocesano debe establecer en la Iglesia que se le ha encomendado una oficina que en su nombre oriente y coordine el servicio de la caridad.

Art. 9. - § 1. El Obispo debe favorecer la creación en cada parroquia de su circunscripción de un servicio de «Caritas» parroquial o análogo, que promueva asimismo una acción pedagógica en el ámbito de toda la comunidad para educar en el espíritu de una generosa y auténtica caridad. Si fuera oportuno, dicho servicio se constituirá en común para varias parroquias del mismo territorio.

§ 2. Corresponde al Obispo y al párroco respectivo asegurar que, en el ámbito de la parroquia, junto a la «Caritas» puedan coexistir y desarrollarse otras iniciativas de caridad, bajo la coordinación general del párroco, si bien teniendo en cuenta cuanto indicado en el art. 2 § 4.

§ 3. Es un deber del Obispo diocesano y de los respectivos párrocos evitar que en esta materia se induzca a error o malentendidos a los fieles, por lo que deben impedir que a través de las estructuras parroquiales o diocesanas se haga publicidad de iniciativas que, aunque se presenten con finalidades de caridad, propongan opciones o métodos contrarios a las enseñanzas de la Iglesia.

Art. 10. - § 1. Corresponde al Obispo la vigilancia sobre los bienes eclesiásticos de los organismos caritativos sujetos a su autoridad.

§ 2. Es un deber del Obispo diocesano asegurarse de que los ingresos provenientes de las colectas que se realicen en conformidad a los cánones 1265 y 1266 CIC, y cánones 1014 y 1015 CCEO, se destinen a las finalidades para las cuales se han recogido (cánones 1267 CIC, 1016 CCEO).

§ 3. En particular, el Obispo diocesano debe evitar que los organismos de caridad sujetos a su cargo reciban financiación de entidades o instituciones que persiguen fines en contraste con la doctrina de la Iglesia. Análogamente, para no dar escándalo a los fieles, el Obispo diocesano debe evitar que dichos organismos caritativos acepten contribuciones para iniciativas que, por sus fines o por los medios para alcanzarlos, no estén de acuerdo con la doctrina de la Iglesia.

§ 4. De modo particular, el Obispo debe cuidar que la gestión de las iniciativas que dependen de él sea testimonio de sobriedad cristiana. A este fin, debe vigilar que los sueldos y gastos de gestión respondan a las exigencias de la justicia y a los necesarios perfiles profesionales, pero que a su vez sean debidamente proporcionados a gastos análogos de la propia Curia diocesana.

§ 5. Para permitir que la autoridad eclesiástica a la que hace referencia el art. 3 § 1 pueda ejercer su deber de vigilancia, las entidades mencionadas en el art. 1 § 1 deben presentar al Ordinario competente el balance anual, en el modo que indique el propio Ordinario.

Art. 11. - El Obispo diocesano debe, si fuera necesario, hacer público a sus fieles el hecho que la actividad de un determinado organismo de caridad ya no responde a las exigencias de las enseñanzas de la Iglesia, prohibiendo por consiguiente el uso del nombre «católico» y adoptando las medidas pertinentes en el caso de que aparecieran responsabilidades personales.

Art. 12.- § 1. El Obispo diocesano debe favorecer la acción nacional e internacional de los organismos de servicio de la caridad bajo su solicitud pastoral, en particular la cooperación con las circunscripciones eclesiásticas más pobres, análogamente a cuanto establecen los cánones 1274 § 3 CIC y 1021 § 3 CCEO.

§ 2. La solicitud pastoral por las obras de caridad, según las circunstancias de tiempo y de lugar, pueden ejercerla conjuntamente varios Obispos de las diócesis más cercanas respecto a más de una Iglesia, en conformidad con el derecho. Si se tratase de ámbito internacional, es preciso consultar preventivamente el Dicasterio competente de la Santa Sede. Asimismo, es oportuno que, para iniciativas de caridad de ámbito nacional, el Obispo consulte la oficina correspondiente de la Conferencia Episcopal.

Art. 13.- La autoridad eclesiástica del lugar conserva siempre íntegro el derecho de dar su consentimiento a las iniciativas de organismos católicos que se desarrollen en el ámbito de su competencia, en el respeto de la normativa canónica y de la identidad propia de cada organismo, y es su deber de Pastor vigilar a fin de que las actividades realizadas en su diócesis se lleven a cabo conformemente a la disciplina eclesiástica, prohibiéndolas o adoptando las medidas necesarias si no la respetasen.

Art. 14. - Donde sea oportuno, el Obispo promueva las iniciativas de servicio de la caridad en colaboración con otras Iglesias o Comunidades eclesiales, salvando las peculiaridades propias de cada uno.

Art. 15. - § 1. El Consejo Pontificio «Cor Unum» tiene la tarea de promover la aplicación de esta normativa y de vigilar que se aplique en todos los ámbitos, sin perjuicio de la competencia del Consejo Pontificio para los Laicos sobre las asociaciones de fieles, prevista en el art. 133 de la Constitución apostólica Pastor Bonus, así como la de la Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado, y salvadas las competencias generales de los demás Dicasterios y Organismos de la Curia Romana. En particular, el Consejo Pontificio «Cor Unum» debe vigilar que el servicio de la caridad de las instituciones católicas en ámbito internacional se desarrolle siempre en comunión con las respectivas Iglesias particulares.

§ 2. Análogamente, compete al Consejo Pontificio «Cor Unum» la erección canónica de organismos de servicio de caridad en el ámbito internacional, asumiendo sucesivamente las tareas disciplinarias y de promoción que correspondan por derecho.

Ordeno que todo lo que he deliberado con esta Carta apostólica en forma de Motu Proprio se observe en todas sus partes, no obstante cualquier disposición contraria, aunque sea digna de particular mención, y establezco que se promulgue mediante la publicación en el periódico «L'Osservatore Romano», y que entre en vigor el 10 de diciembre de 2012.

Dado en el Vaticano, el día 11 de noviembre del año 2012, oc

tavo de Nuestro Pontificado.

BENEDICTUS PP. XVI


domingo, 25 de enero de 2026

La verdadera Sabiduría. Día 8⁰ cierre del Octavario

  La verdadera Sabiduría día 8⁰ cierre del Octavario 

Las lecturas propuestas para hoy, nos indican la importancia de conocerse, cada uno así mismo, buscar conocer a Dios y su Voluntad 

En el Evangelio según Juan, se nos da el inicio de la Oración Sacerdotal de Jesús.

Primero Jesús pide al Padre por sí mismo, pide para su naturaleza humana la gloria que tuvo que tiene con el Padre, como Persona divina antes que el mundo existiera. Acto seguido pide por los que había elegido 

"Tuyos eran, Tú me los diste, y han guardado Tú Palabra, ahora saben que todo lo que me diste viene de Tí y han creído que he salido de Tí...

Jesús no se da el mérito de haber hecho una buena elección, no presume ante el Padre. Él sabe como hombre que todo viene de Dios, sabe que sus discípulos eran del Padre, y el Padre se los dio ahora esos discípulos lo saben también, saben quién es Jesús 

Ahora esos discípulos somos los que nos llamamos cristianos, el Padre nos llevó y nos regaló a Jesús, nosotros sabemos quien es Jesús, Él que nos ha salvado, quien acabé en el Infierno será por su estupidez 

En las lecturas de la Misa católica

La epístola es completamente ecuménica

"Os ruego, hermanos, en nombre de nuestro Señor Jesu­cristo, que digáis todos lo mismo y que no haya divisiones entre vosotros. Estad bien unidos con un mismo pensar y un mismo sentir. Pues, hermanos, me he enterado por los de Cloe de que hay discordias entre vosotros. Y os digo esto porque cada cual anda diciendo: «Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo». ¿Está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿Fuisteis bautizados en nombre de Pablo? Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a anunciar el evangelio, y no con sabiduría de palabras, para no hacer ineficaz la cruz de Cristo. 1⁰ Cor. 1, 10-13.17"


Donde pone Pablo, Apolo... pongamos nuestra Iglesia o Comunidad, o el movimiento o grupo al que pertenece cada cual 

Pero no olvidemos 

Que no vamos al Cielo por ser...

Que no vamos al Cielo por nuestras buenas obras, pues Dios no, nos debe nada 

Que Dios nos amó cuando éramos sus enemigos y envío entregó a su Hijo por nosotros 

Que no vamos al Cielo por las buenas obras, por guardar los Mandamientos del Evangelio

Vamos porque Jesús murió y resucitó por nosotros por cada uno 

Y, vamos sí queremos si creemos y aceptamos a Jesús como Nuestro Señor y Salvador, si lo confesamos, confesión que no basta de palabra, un loro podría hacer la 

Es preciso lo confesamos con las obras haciendo y buscando su Voluntad, buscando como Él hacer la Voluntad del Padre 

Sin olvidar que el bien que hagamos es él, quien lo hace, porque sin él no podemos hacer nada 

Y, entre lo que quiere está la búsqueda de la Unidad, porque somos miembros de su Cuerpo 

Por eso orar por La Unidad no es cosa de 8 días en enero es cosa de todo el año 

Que seamos Uno como el Padre, Jesús y el Espíritu Santo son el Uno eterno 

Oración

Oh Cristo, Verdadera Luz del mundo

haz que mi alma sea digna de ver la luz de tu gloria con alegría en el día de la llamada definitiva,

y haz que descanse en esperanza en la casa de los justos

hasta el día de tu venida final.

Ten piedad de tu creación y de mí, gran pecador.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén

María Madre de La Unidad. Ruega por nosotros 

Pablo y Pedro. Columnas de la Iglesia. Rogad por nosotros 

San Agustín y Nicolás de Barí, que en Nicea combatisteis el error arriano. Rogad por nosotros 

Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco que como sucesores de Pedro, trabajasteis por La Unidad. Rogad por nosotros 

Marther Luther Küng, que diste tu vida por combatir el demonio de la segregación racial. Ruega por nosotros 

Cristianos que a lo largo de la historia y en nuestros días, derramasteis vuestra sangre y elegisteis la muerte antes que dejar de confesar a Jesús como nuestro Dios y Señor, independientemente de si vuestro nombre era católico, copto, ortodoxo, pentecostal, luterano... Rogad por nosotros

Lecturas de hoy 

Crecer en Cristo

Versículo del día

Los dones que nos da son para edificar el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la madurez, a la medida de la plena estatura de Cristo (cf. Ef 4,13).

Otros pasajes de la Escritura

Proverbios 9,10-12

Salmo 119,97-104

Juan 17,3-7







sábado, 24 de enero de 2026

Amados en Nuestra Unidad y Diversidad 7⁰ día del Octavario

  Amados en Nuestra Unidad y Diversidad. 7⁰ día del Octavario 

La Palabra de Dios nos habla, en la lectura de la vocación de Jeremías, nos enseña como no somos desconocidos para Dios, nos conoce, y, nos ama desde antes de crearnos

En el Salmo se nos invita a reposar en Dios, como el bebé en su mamá 

El punto fuerte es el Evangelio según Mateo. Un lacayo de un señor, no queda claro si dicho criado era, vago, idiota, imbécil, gilipollas o todo junto. El caso es que en lugar de invertir el dinero que le entrega su señor para invertir, él va y lo entierra en el jardín. Y, encima cuando vuelve su jefe. Le echa la culpa al propio señor de su necedad

A primera vista no parece tener relación con el ecumenismo

Pero tiene mucha, representa al cristiano, de cualquier Iglesia o Comunidad cristiana, que rechaza todo contacto con otros cristianos, él quiere preservar su fe, no quiere exponer la.

Así poco a poco lo que hace es fosilizar si fe, al final se convierte en un fanático que insulta o calumnia a otros cristianos de los que no saben nada, e incluso llega muchas veces a rebelarse contra sus propios pastores

Se olvida que es Jesús el Señor, quien desea que nos amemos, colaboremos en la vivencia del Evangelio y oremos para que El Padre, cuando quiera, y como Quiera nos una en La Única Iglesia de Cristo, la que es su Cuerpo y Esposa, para que seamos Uno, como el Padre, Jesús y el Espíritu Santo, son el Uno eterno 

Por cierto mañana aniversario de la conversión de San Pablo es el cierre del Octavario, pero en La Iglesia Católica es también el Domingo de La Palabra de Dios de la Biblia

Algo muy grande y muy santo, que pese a algunas cosillas nos une a todos los cristianos. Y, por supuesto de la Biblia son todos los días 

Oración

Señor Jesucristo

por la acción del Espíritu Santo en el único bautismo, nos has concedido gracias maravillosas y múltiples dones para la edificación de tu Cuerpo, la Iglesia.

Concédenos ahora la voluntad de apreciar plenamente la riqueza de su diversidad y utilizarlos plenamente para promover la difusión del Evangelio.

Te lo pedimos en tu nombre. Amén

María Madre de La Unidad. Ruega por nosotros 

Pablo y Pedro. Columnas de la Iglesia. Rogad por nosotros 

San Agustín y Nicolás de Barí, que en Nicea combatisteis el error arriano. Rogad por nosotros 

Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco que como sucesores de Pedro, trabajasteis por La Unidad. Rogad por nosotros 

Marther Luther Küng, que diste tu vida por combatir el demonio de la segregación racial. Ruega por nosotros 

Cristianos que a lo largo de la historia y en nuestros días, derramasteis vuestra sangre y elegisteis la muerte antes que dejar de confesar a Jesús como nuestro Dios y Señor, independientemente de si vuestro nombre era católico, copto, ortodoxo, pentecostal, luterano... Rogad por nosotros


Lecturas de hoy 

La gracia se nos dio a cada uno de nosotros

Versículo del día

Pero a cada uno de nosotros se nos dio gracia según la medida del don de Cristo (Ef 4,7).

Otros pasajes de la Escritura

Jeremías 1,4-9

Salmo 131

Mateo 25,14-18










viernes, 23 de enero de 2026

El Padre Nuestro Modelo 6⁰ día del Octavario

  El Padre Nuestro Modelo 6⁰ día del Octavario 

Las lecturas de este día nos invitan a ver la acción bondadosa de Dios en su creación. El salmista invita a todas las criaturas a alabar a su Creador 

En el Evangelio Jesús nos pone como ejemplo a tomar el Padre eterno, que ama a todos sin excepción

Jesús nos hace trampa nos pone el listón tan alto que nunca podremos decir ya lo logré 

Porque el Padre nos tomó por hijos en Jesús somos hermanos y como tales debemos de amarnos

San Agustín nos dice 

"En lo esencial Unidad 

En la diversidad Respeto 

Y, por encima y abrazándolo todo el Amor,. que es el ceñidor consumado"

Y, en otro lugar nos recuerda que ese que tenemos por hereje, cismático o impío, que nos desprecia, y al que despreciamos, es nuestro hermano, miembro del Cuerpo de Cristo como nosotros, sólo dejará de ser lo.

Cuando deje de decir "Padre nuestro"

A veces aparecen escritos llenos de ignorancia, bastante maldad en que cristianos del nombre que sea, calumnia, insulta, se burla de otros cristianos o se manifiesta contra el Movimiento ecuménico. Detrás de esas personas aunque ellas no lo sepan, está Satanás que es Diablo es decir " Dia-bolo"( él que separa)

Donde sucede lo contrario está El Espíritu Santo que es Quien nos transforma en hijos de Dios y nos une, unos a otros 

Mientras seguimos trabajando y orando por La Unidad de todos los que creemos en Jesús, en La Iglesia, que es su Cuerpo y su Esposa 

Oración 

Te confesamos con fe y te adoramos, Padre amoroso, porque estás en el cielo y trasciendes nuestras palabras, y en la tierra, superando toda comprensión,por tu Hijo Jesucristo.

En tu ternura, eres el principio y el fin de todo. Gloria por siempre a ti, Padre,con el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.San Gregorio de Narek


María Madre de La Unidad. Ruega por nosotros 

Pablo y Pedro. Columnas de la Iglesia. Rogad por nosotros 

San Agustín y Nicolás de Barí, que en Nicea combatisteis el error arriano. Rogad por nosotros 

Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco que como sucesores de Pedro, trabajasteis por La Unidad. Rogad por nosotros 

Marther Luther Küng, que diste tu vida por combatir el demonio de la segregación racial. Ruega por nosotros 

Cristianos que a lo largo de la historia y en nuestros días, derramasteis vuestra sangre y elegisteis la muerte antes que dejar de confesar a Jesús como nuestro Dios y Señor, independientemente de si vuestro nombre era católico, copto, ortodoxo, pentecostal, luterano... Rogad por nosotros

Lecturas de hoy 

Versículo del día

Un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos y por todos y en todos (Ef 4,6).

Otros pasajes de la Escritura

1 Reyes 8,56-60

Salmo 148,7-13

Mateo 5,44-48

jueves, 22 de enero de 2026

Dios nuestro Señor 5⁰ día del Octavario

 Dios nuestro Señor. 5⁰ día del Octavario 

En el 5⁰ día del Octavario La Palabra de Dios nos hace tomar conciencia de poner a Dios en el centro

El profeta Zacarías, nos dice que "El día de Yhv. Será un día sin ocaso. Es decir un día lleno de Luz, precisamente La Luz es la que ilumina a los seres humanos, y les impide caer en las Tinieblas del Mal.

Nos dice también que habrá torrentes de agua, donde podremos calmar la sed, y, no buscar la felicidad en los ídolos 

Para que ésto sea posible el salmista nos invita a llevar el conocimiento de Dios a todos los Pueblos porque la Misericordia, La Fidelidad y la Bondad del Señor es infinita

Y en el Evangelio de Mateo

Jesús Glorificado nos manda lo mismo que el salmista, llevar el conocimiento de Dios, es decir enseñar a todos lo que Él nos ha enseñado

Cuando se habla de conocimiento en la Biblia, no se habla de datos fríos de teorías sino de amor

Para poder hacer esto realidad es necesario que estemos unidos entre nosotros, que nos amemos en nuestra diversidad

Para ayudar nos tenemos a Jesús que se queda con nosotros, que está en medio es el Mediador Él nos muestra quien es el otro. Es el mismo Jesús 

Nos muestra el Amor infinito de Dios hacia cada uno, la prueba las cicatrices de Jesús en Manos pies y Costado 

Y, nos revela que aún no hemos llegado al punto en que pudiéramos decir

Que nuestro amor a Dios y a los hermanos es perfecto 

Porque no hemos amado hasta dar la vida por completo 

Sí seguimos separados, y peor enfrentados ocultaremos al mundo el Amor de Jesús, le ocultaremos el Conocimiento de Dios 

Oración

Espíritu de Dios y Dios verdadero

que descendiste al río Jordán, y al Cenáculo (en Pentecostés); que nos iluminaste en la Fuente Santa del bautismo,hemos pecado contra el cielo y contra ti, purifícanos de nuevo con tu fuego divino,como hiciste con los Apóstoles con las lenguas de fuego. Ten ya piedad de tus criaturas y especialmente de nosotros. Amén.

San Nerses

María Madre de La Unidad. Ruega por nosotros 

Pablo y Pedro. Columnas de la Iglesia. Rogad por nosotros 

San Agustín y Nicolás de Barí, que en Nicea combatisteis el error arriano. Rogad por nosotros 

Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco que como sucesores de Pedro, trabajasteis por La Unidad. Rogad por nosotros 

Marther Luther Küng, que diste tu vida por combatir el demonio de la segregación racial. Ruega por nosotros 

Cristianos que a lo largo de la historia y en nuestros días, derramasteis vuestra sangre y elegisteis la muerte antes que dejar de confesar a Jesús como nuestro Dios y Señor, independientemente de si vuestro nombre era católico, copto, ortodoxo, pentecostal, luterano... Rogad por nosotros

Lecturas de hoy 

Una fe, un bautismo

Versículo del día

Solo hay un Señor, solo una fe, solo un bautismo (Ef 4,5).

Otros pasajes de la Escritura

Zacarías 14:6-9

Salmo 100

Mateo 28, 16-20







  



miércoles, 21 de enero de 2026

Jesús ora por nosotros 4⁰ día del Octavario

 Jesús ora por nosotros 4⁰ día del Octavario 

Hoy la Palabra de Dios nos recuerda tanto en la primera lectura como en el Salmo la necesidad de conocer y vivir la Ley del Señor 

Pero el punto fuerte nos lo da el Evangelio de Juan, que nos muestra a Jesús orando, hablando a su Papi, por nosotros

Pidiendo por los que en el transcurso del tiempo por la acción del Espíritu Santo y la predicación apostólica. Pasaríamos a sus filas 

Jesús no pide para nosotros éxitos.

Pide al Padre que seamos Uno, del mismo modo que Ellos son Uno

Jesús en el Padre 

El Padre en Jesús 

Jesús en nosotros 

Nosotros en Jesús 

Todos uno, en El Uno Trino.

Por eso los cristianos de todas las denominaciones oramos con Jesús, por Jesús y a Jesús por La Unidad de todos los cristianos 

Y, sí estás en contra de cristiano, tienes muy poco.

Otros pasajes de la Escritura

Deuteronomio 6,4-9

Salmo 24,1-6

Juan 17,20-26

Una pregunta para reflexionar

¿De qué manera podemos, como iglesia o comunidad, aceptar el reto de nuestra vocación única, manteniendo al mismo tiempo nuestra identidad y tradiciones propias?

Oración 

Jesucristo,

contando con nuestra diversidad, nos has reunido como tu familia e Iglesia.

Ante tantas situaciones en la tierra

en las que la esperanza se ha visto eclipsada

por la desesperación y el dolor de los corazones heridos, renueva nuestra esperanza en la obra del Espíritu Santo para cambiar el mundo. Muévenos a difundir esta esperanza a todos y en todas partes.

Tú eres la verdadera Luz, que echa fuera las tinieblas del pecado e ilumina nuestros corazones con la alegría y la esperanza de tu amor eterno. Amén.

María Madre de La Unidad. Ruega por nosotros 

Pablo y Pedro. Columnas de la Iglesia. Rogad por nosotros 

San Agustín y Nicolás de Barí, que en Nicea combatisteis el error arriano. Rogad por nosotros 

Juan Pablo II, Benedicto XVI, y Francisco que como sucesores de Pedro, trabajasteis por La Unidad. Rogad por nosotros 

Marther Luther Küng, que diste tu vida por combatir el demonio de la segregación racial. Ruega por nosotros 

Cristianos que a lo largo de la historia y en nuestros días, derramais vuestra sangre y elegisteis la muerte antes que dejar de confesar a Jesús como nuestro Dios y Señor, independientemente de si vuestro nombre era católico, copto, ortodoxo, pentecostal, luterano... Rogad por nosotros