martes, 10 de abril de 2018

Jesús derriba el muro que nos separa



Jesús derriba el muro que nos separa

“Jesús derribó el muro que nos separaba, haciendo la paz, por la sangre de su Cruz”, Ef 2, 14

La epístola a los efesios, nos dice, algo que ya había anunciado, Ezequiel, Jesús derribo el muro que nos separaba a judíos y, gentiles, uniéndonos en un Solo Pueblo, su Iglesia, Su Cuerpo, y, lo hizo por su sacrificio en La Cruz, ya no hay más que un pueblo de Dios

Porque aunque los hermanos judíos no lo sepan, y, algunos cristianos piensen que surgieron del aire, Dios no rechazo a su Pueblo al pueblo judío, los gentiles fuimos incorporados a él, al ser incorporados al Judío Jesús

Pero los cristianos por nuestra cuenta y riesgo, herimos el Cuerpo de Cristo, rasgamos su túnica, nos dividimos en multitud de Iglesias, Comunidades

Sin embargo Jesús, sólo fundo Una Iglesia, su Cuerpo místico, por el bautismo recibido en Nombre de La Trinidad, somos hechos miembros de su Cuerpo, somos su Cuerpo, estamos unidos a la Cabeza que es Cristo, y, por él unidos unos a otros, Jesús derriba en sí mismo, el muro que nos separa, él no distingue de esta Iglesia, de la otra, sólo ve a sus hermanos, a sus seguidores
En Jesús ya estamos unidos



viernes, 6 de abril de 2018

No somos extraños a Dios somos de su familia




No somos extraños a Dios somos de su familia ef. 4, Con Jesús formamos un Solo Cuerpo, El Cristo total, El Cristo místico, Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo, un solo Dios, y, Padre, cuando Jesús resucito nos resucito con Él, con Él nos sentó a la derecha de Dios, todos somos sus miembros, todos recibimos su Sangre, pero a cada uno, nos ha dado un carisma, una misión, no todos tenemos la misma
Si un miembro se aleja, El Cuerpo entero sufre

Todos los miembros tienen que ayudarse unos a otros, estar unidos, para la edificación del Cuerpo de Cristo que es La Iglesia, hasta el momento de la plenitud

Si, Jesús es Hijo de Dios, es familia de Dios, nosotros los cristianos también pues somos parte de Cristo, y, si un cristiano no puede rechazar a Cristo, tampoco a otro cristiano, que es miembro suyo, sin que importe el nombre, lo que cuenta es el apellido, cristiano, familia de Dios

Esperanza por el Espíritu Santo

Esperanza por el Espíritu Santo.
Tenemos Esperanza en Dios, gracias al Espíritu Santo, que Dios nos regala en Jesús. Rm 5

“La constancia, la virtud probada; la virtud probada, la esperanza.
 Y la esperanza no quedará defraudada, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo, que nos ha sido dado.
En efecto, cuando todavía éramos débiles, Cristo, en el tiempo señalado, murió por los pecadores.
Difícilmente se encuentra alguien que dé su vida por un hombre justo; tal vez alguno sea capaz de morir por un bienhechor.
Pero la prueba de que Dios nos ama es que Cristo murió por nosotros cuando todavía éramos pecadores.
 Y ahora que estamos justificados por su sangre, con mayor razón seremos librados por él de la ira de Dios.
 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida.
 Y esto no es todo: nosotros nos gloriamos en Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo, por quien desde ahora hemos recibido la reconciliación.”  Rm 5

Con un Dios así, que nos ama de ese modo, nada tenemos que temer, a nada hemos de tener miedo, solo a una cosa, a nosotros mismos, porque nuestra Esperanza por parte de Dios está asegurada, nadie, nos ha amado así jamás.


esperanza no defrauda cuando Dios es su motivo

La esperanza no defrauda cuando Dios es su motivo

Esperar tener esperanza, es algo exclusivo de los seres humanos, la esperanza ayuda al enfermo a confiar en su curación, al estudiante, a estudiar; sin la esperanza no se podría vivir

Pero la esperanza muchas veces defrauda, los deseos, los sueños no se cumplen

Los cristianos esperamos que un día, Dios nos reúna en su Iglesia, que es El Cuerpo de Cristo, su Hijo, plenitud del que lo acaba todo, en todos, y, esa Esperanza sabemos que será cumplida, porque nos apoyamos en Dios, y, Dios es un motivo inamovible, Dios no cambia, por eso podemos decir con el salmista

“Sé a Quien he creído y estoy en lo cierto”

martes, 27 de marzo de 2018

Somos hijos



Somos hijos, por ende hermanos no podemos estar como enemigos

Por el bautismo en Nombre de La Trinidad, todos los cristianos católicos, anglicanos, luteranos, reformados, ortodoxos. etc

Somos hijos de Dios en el Hijo, somos hermanos por ello no podemos tratarnos como enemigos, imitando a Caín

No podemos desconfiar unos de otros
No podemos insultarnos 
No podemos odiarnos

Somos hermanos, hemos de orar juntos
Hemos de orar unos por otros
De ayudarnos

De pedir  unos por otros
De alegrarnos Unos con otros, y, por otros
De recordar que todos somos de Jesús
que nos dio á luz en La Cruz.

Por Jesús estamos en la herencia, sellados en el Espíritu Santo

Por Jesús estamos en la herencia, sellados por el Espíritu Santo

Dios prometió a David que un fruto de sus entrañas, un hijo suyo se sentaría en su trono, le dijo que su trono duraría por siempre

Dios no miente, y, no mintió a David, ese hijo es Jesús de Nazaret, quien como hombre se sentó en el trono de Dios, como Jesús es Judío de  la Casa de David, es heredero de las promesas que Dios hizo a su Pueblo, por Él que es “rey de los judíos”, como dice La Escritura, por eso Pilato, dijo sin saber lo que decía, “Lo escrito, escrito esta”, Israel en Jesús, porque Jesús viene a ser Israel, a ser su Templo, ya reinan sobre el mundo, y, en el mundo
Nosotros los no judíos pero que fuimos unidos a Jesús por el bautismo, somos uno con él por eso participamos de su herencia, llevamos el sello del Espíritu Santo, somos ya ciudadanos del Israel celeste, formamos parte de la familia de los patriarcas y profetas, el pueblo santo de la primera Alianza es nuestra raíz, por Jesús los que no éramos pueblo ahora somos pueblo

Quién es Jesús para mi

Quién es Jesús para mí, cuál es mi “Jesús”
 Es mi Creador, pues es La Palabra y Dios crea por su Palabra
Es mi Señor, pues me compro con su Sangre
Es mi Hermano, pues es el Hijo que me hace hija de Dios en Él
Es mi Padre, en el sentido en que me engendra, y, me da á luz con su dolor en La Iglesia, Padre y Madre, como el Padre Dios
Es mi Amigo, él que busca, él que perdona, él que no falla
Es mi Salvador, las obras no salvan
Lo es todo.