viernes, 5 de marzo de 2021

Justicia de La Ley del Señor


La Justicia de La Ley del Señor
Con este Salmo orabamos el 7º día del Octavario de 2020

La justicia de la Ley del Señor
Tú eres justo, Señor,
y tus juicios son rectos.
Tú impones tus prescripciones con justicia
y con absoluta lealtad
El celo me consume,
porque mis adversarios olvidan tu palabra.
 Tu palabra está bien acrisolada,
y por eso la amo Soy pequeño y despreciable,
pero no olvido tus preceptos
 Tu justicia es eterna
y tu ley es la verdad.
Cuando me asalta la angustia y la opresión,
tus mandamientos son toda mi alegría.
 La justicia de tus prescripciones es eterna;
instrúyeme y viviré.


Hay un precepto, que los cristianos a veces olvidamos él que nos manda amarnos como Jesús nos ama, y, hemos de ponerlo en practica con todos los hermanos con los de nuestra Iglesia, o Comunidad, y, con los hermanos de otras Iglesias y Comunidades, porque Jesús en su Sangre derramada por nosotros nos hizo hermanos en su Sangre, sólo así desde el Amor, podremos orar al Padre en Nombre de Jesús, para que el día por él señalado nos haga Uno en la diversidad, como ellos son El Uno eterno en La Trinidad

Oración
Dios todopoderoso,nos volvemos hacia ti con un corazón arrepentido. En nuestra búsqueda sincera de tu verdad,purificarnos de nuestros prejuicios hacia los otros y lleva a las Iglesias a crecer en la comunión. Ayúdanos a abandonar nuestros miedos,para que podamos comprendernos mejor unos a otros y al extranjero que está en medio de nosotros. Te lo pedimos en el nombre del único Justo,tu Hijo amado, Jesucristo. Amén



Conversión. Cambiar nuestro corazón y nuestra mente


Conversión: Cambiar nuestro corazón y nuestra mente
Hechos 28, 3-6
«Pablo había recogido también una brazada de leña; al arrojarla a la hoguera, una víbora, huyendo de las llamas, hizo presa en su mano. Cuando los isleños vieron al reptil colgando de la mano de Pablo, se dijeron unos a otros: “Este hombre es realmente un asesino; aunque se ha librado de la tempestad, la jus­ticia divina no permite que viva”. Pablo, sin embargo, se sacudió el reptil arro­jándolo al fuego y no experimentó daño alguno. Esperaban los isleños que se hinchara o que cayera muerto de repente. Pero, después de un largo rato sin que nada le aconteciese, cambiaron de opinión y exclamaron: “¡Es un dios!”».
Salmo 119, 137-144
Mateo 18, 1-6
Reflexión
Los isleños se dieron cuenta de que se habían equivocado al juzgar a Pablo como asesino y cambiaron su forma de pensar. El hecho extraordinario de la víbora hizo posible que los isleños vieran las cosas de un modo nuevo, un modo que quizás podía prepararlos para escuchar el mensaje de Cristo a través de Pablo. En nuestra búsqueda de la unidad de los cristianos y de la reconciliación, con frecuencia se nos desafía a repensar nuestro modo de percibir las demás tradiciones y culturas. Esto exige una conversión continua a Cristo a través de la cual las Iglesias aprenden a superar su percepción del otro como una amenaza. Como consecuencia, nuestra imagen negativa de los demás desaparecerá y estrecharemos nuestros lazos de unidad.
Oración
Dios todopoderoso,nos volvemos hacia ti con un corazón arrepentido. En nuestra búsqueda sincera de tu verdad,purificarnos de nuestros prejuicios hacia los otros y lleva a las Iglesias a crecer en la comunión. Ayúdanos a abandonar nuestros miedos,para que podamos comprendernos mejor unos a otros y al extranjero que está en medio de nosotros. Te lo pedimos en el nombre del único Justo,tu Hijo amado, Jesucristo. Amén.

No juzgar


No juzgar
El día séptimo del Octavario del año 2020, se nos proponía esta lectura del libro de los Hechos.

Hechos 28, 3-6
«Pablo había recogido también una brazada de leña; al arrojarla a la hoguera, una víbora, huyendo de las llamas, hizo presa en su mano. Cuando los isleños vieron al reptil colgando de la mano de Pablo, se dijeron unos a otros: “Este hombre es realmente un asesino; aunque se ha librado de la tempestad, la jus­ticia divina no permite que viva”. Pablo, sin embargo, se sacudió el reptil arro­jándolo al fuego y no experimentó daño alguno. Esperaban los isleños que se hinchara o que cayera muerto de repente. Pero, después de un largo rato sin que nada le aconteciese, cambiaron de opinión y exclamaron: “¡Es un dios!”».

En este texto del Libro de los Hechos se nos muestra lo voluble del juicio humano, por el simple hecho accidental de que una víbora lo mordiese, decidieron que Pablo era un criminal, aquello era un castigo de los dioses, pero cuando Pablo se sacudió el reptil en el fuego, y, vieron que no le pasaba nada, decidieron que era un dios. Se equivocaban las dos veces ni era un criminal, aunque lo había sido, ni era un dios, sino un siervo e hijo en Jesús del Único Dios, los que juzgaron a Pablo, tenían excusa pues no conocían aun al verdadero Dios, nosotros que seguimos haciendo lo mismo, viendo catástrofes naturales como castigos, enfermedades como castigos, pensando que si a uno le va bien en la vida, es que ya es santo, y, que a veces nos cuesta ver el bien que Dios ha derramado, en los hermanos de otras Iglesias, o, Comunidades, y, hasta a veces nos extraña si descubrimos algo bueno en ellos, olvidando que todos los cristianos somos miembros de Cristo, y, que todo lo bueno que hay en cada uno en particular, y, en cada Iglesia o Comunidad en general no es mérito ni logro de nadie, sino de los méritos de Cristo, nuestro es sólo el pecado, porque a todos sin excepción nos ha picado la víbora del pecado, pero si confesamos a Dios nuestro pecado, tal como enseñan nuestras Confesiones cristianas, Dios por los méritos de Cristo, con El Fuego de su Espíritu lo quema lo destruye, como la víbora que pico a Pablo

Dejemos el juicio sobre los hermanos y sobre nosotros mismos a Dios, y, oremos juntos, para que Dios el día por el señalado nos conceda La Unidad en la diversidad, a semejanza y gloria de La Santísima Trinidad, para que así el mundo crea que El Verbo vino al mundo y se salve para Gloria de Dios,

Oración
Dios todopoderoso,nos volvemos hacia ti con un corazón arrepentido. En nuestra búsqueda sincera de tu verdad,purificarnos de nuestros prejuicios hacia los otros y lleva a las Iglesias a crecer en la comunión. Ayúdanos a abandonar nuestros miedos,para que podamos comprendernos mejor unos a otros y al extranjero que está en medio de nosotros. Te lo pedimos en el nombre del único Justo,tu Hijo amado, Jesucristo. Amén





Ser como niños


Ser como niños es caminar hacia La Unidad

Mateo 18, 1-6

“En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: "¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?"
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: "Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mi 
 Pero si alguien escandaliza a uno de estos pequeños que creen en mí, sería preferible para él que le ataran al cuello una piedra de moler y lo hundieran en el fondo del mar.”

Jesús hoy nos pide ser como los niños chicos que piden a su papá a su mamá lo que quieren, pero sin amenazas, sin dejar de querer aunque pataleen porque saben que nadie los quiere más
Que no ponen en duda lo que dicen papá y mamá que se sienten seguros con papá y mamá
Esa debe ser nuestra actitud con Dios nuestro Padre y Madre infinito;pero Jesús nos dice también que lo acojamos en los pequeños, que son cualquier ser humano en necesidad física o espiritual desde que es ser humano, es decir desde su concepción hasta la eternidad; y, nos dice que no escandalicemos a los pequeños, es decir a los que no han recibido el Don de La Fe, o lo han recibido de otro modo, o no están en la plenitud cristiana, y, los cristianos con nuestros mutuos insultos, y divisiones, les ocultamos que Jesús haya venido al mundo, y, se hallá quedado con nosotros, pues mostramos su Cuerpo que es La iglesia, roto por el pecado de nuestras divisiones, cuando no es cierto, El Cuerpo de Cristo que es La Iglesia es Uno, somos nosotros los cristianos los que nos desunimos, La Iglesia es y siempre será Una, como juntos confesamos en el Credo
“Creo, creemos todos los cristianos, en La Iglesia, que es Una, Santa, Católica y, Apostólica”
No podemos escandalizar a los pequeños en La Fe, por ello hemos de amarnos, vivir el Evangelio, y, pedir para ello la ayuda de Dios, orando para que Dios el día por el previsto, nos una en su Iglesia, Cuerpo de Cristo, para Gloria de La Trinidad, para que el mundo crea y sea salvado, para gloria de La Santísima Trinidad.

Oración
Dios todopoderoso,nos volvemos hacia ti con un corazón arrepentido. En nuestra búsqueda sincera de tu verdad,purificarnos de nuestros prejuicios hacia los otros y lleva a las Iglesias a crecer en la comunión. Ayúdanos a abandonar nuestros miedos,para que podamos comprendernos mejor unos a otros y al extranjero que está en medio de nosotros. Te lo pedimos en el nombre del único Justo,tu Hijo amado, Jesucristo. Amén

Este era el Evangelio y mi reflexión ecuménica personal el día séptimo del octavario del pasado año 2020-

miércoles, 3 de marzo de 2021

Sin el amor de Dios



Sin  el Amor de Dios caerían sobre nosotros la destrucción y la muerte
Si Dios no, nos amase no, nos hubiera creado pues no le somos necesarios, pero nos creo, y, no solo nos creó nos redimió.
Dios se hizo hombre vivió entre los hombres, y, los hombres lo condenaron a muerte de Cruz.  

No podemos excusarnos diciendo que fueron hombres de otra época, y, hasta de otra cultura, porque sabemos lo que hacen los de la nuestra, y, Dios no, nos rechazo, nos tomó por hermanos, nos unió a sí, los que no son cristianos, salvo que lo hayan rechazado con pleno conocimiento, también están unidos aunque no lo estén plenamente,, pero incluso los que lo hayan rechazado abiertamente, siguen siendo buscados.

Por cada pecado por la crucifixión de Jesús la humanidad merecía ser destruida pero no lo ha sido, porque Dios es Amor, y, nos creo a sabiendas, sin el Amor de Dios caería sobre nosotros la destrucción, bueno ni eso, porque ni seríamos creados

Reflexión sobre la acogida



Reflexión sobre la acogida

En el Sexto día del Octavario del pasado año 2020,  se nos presentaba la siguiente Reflexión

Reflexión
Después de las dificultades y los contratiempos de la tempestad en mar abierto, la ayuda práctica ofrecida por los isleños se experimenta como una solicitud poco habitual por los náufragos que habían sido llevados por las olas hasta la orilla. Tal solicitud demuestra nuestra común humanidad. El evangelio nos enseña que cuando somos solícitos con los que pasan necesidad estamos mostrando amor al mismo Cristo (cf. Mt 25, 40). Más aún, cuando mostramos una solicitud amorosa hacia los débiles y los desposeídos, estamos afinando nuestros corazones con el corazón de Dios en el que los pobres tienen un lugar especial. Acoger a los de fue ra, tanto si son personas de otras culturas o creencias, inmigrantes o refugiados, es a la vez amar al mismo Cristo y amar como ama Dios. Como cristianos, estamos llamados a dar un paso adelante en la fe para llegar, con el amor de Dios que todo lo abarca, también a aquellos que nos cuesta amar más.

No precisa comentario solo decir que por desgracia no faltan quienes llamándose cristianos, rechazan a los inmigrantes y hasta presumen de ello, casi siempre suelen ser personas que también rechazan orar por y con otros cristianos, no dudando en atacarlos con la indiferencia, el insulto y hasta la calumnia, y, quien rechaza a su hermano, pues eso, somos los cristianos todos, no importa el nombre es decir La Iglesia o Comunidad a la que pertenezcamos, como no va rechazar al extranjero

Sin embargo cuando sabemos acoger, estamos acogiendo al propio Cristo,  haciendo Unidad y, orando sin Palabras al Padre, para que el día señalado, nos una en La Iglesia Cuerpo de su Hijo, para que el mundo crea y se salve para gloria del Dios Uno y Trino.

Oración
Dios del huérfano, de la viuda y del extranjero, inculca en nuestros corazones un sentido profundo de hospitalidad. Abre nuestros ojos y nuestros corazones cuando nos pides alimentarte, vestirte y visitarte. Que nuestras Iglesias sean activasen acabar con el hambre, la sed y el aislamiento, y en superar las barreras que impiden acoger a todas las personas. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo, Jesús, que está presente en el más pequeño de nuestros hermanos y hermanas. Amén.



Que El Señor nos devuelva la vista

Que El Señor nos devuelva la vista 

Es preciso que el Espíritu Santo nosotros devuelva la vista del alma para como cristianos confiar en su providencia
Necesitamos tanto a nivel de Iglesia, como a nivel individual que El Espíritu Santo, nos devuelva la vista del alma, para como cristianos confiar en su Providencia, porque muchas veces confiamos en las estadísticas del mundo, en lo que ven y oyen nuestros sentidos
Y, nos olvidamos que Dios no se rige por nuestros parámetros, tenemos que confiar y creer que Dios es mayor que el mundo, que la sociedad que la ciencia,, que él tiene la última y la primera palabra
Y, aunque deje que nos crucifiquen, lo hace para resucitarnos y sentarnos a su Derecha
Confíemos como confío Jesús, como confío María